30 dic. 2018

¡Me los quedo! 2018

Sabéis que no soy nada aficionada a realizar posts del estilo de "productos terminados", "mis potingues favoritos"o "cosméticos que se van de cabeza a la basura", de hecho creo que se pueden contar con los dedos de una mano y me sobran dedos, pero oye, que hoy me ha dado el puntillo... que se está acabando el año y lo cierto es que he descubierto cosméticos que me han gustado mucho y aunque ya se que vuestros favoritos son los posts de desastres desastrosos, me apetece compartir con vosotras cositas buenas.

El criterio para hablaros hoy de mis favoritos del 2018 es muy simple, se trata de productos con los que ¡¡he repetido o voy a repetir!!, esto es mi es tan extraño por mi ansia viva de probar cosas nuevas que sin duda es un buen indicador de si algo me ha encantado o no.

Dicho esto recordad lo que siempre repito hasta la cansinez absoluta: lo que me ha funcionado a mí puede no hacerlo en vosotras, cada persona y cada piel es un mundo... puedes inspirarte pero recuerda experimentar por ti misma.

23 dic. 2018

Kiehl’s Caléndula Deep Cleansing Foaming Face Wash



A ver, que yo tenía ganas de probar algún cosmético de Kiehl’s porque tienen legión de fans y me picaba la curiosidad, pero por más que miraba y remiraba no acabada de sentirme atraída por sus fórmulas que me parecen en general bastante normalitas para el precio que tienen los productos.

Mi oportunidad se presentó en una de esas ventas con descuento que tienen pocas veces al año y compré un par de productos en formato viaje para probar y quitarme el gusanillo, además tuvieron la puntería de enviarme una muestra XXL del mismo cosmético que había comprado ¡así que hay producto para una larga temporada!.

Os voy a hablar de mi experiencia con la limpiadora facial jabonosa Kiehl’s Caléndula Deep Cleansing Foaming Face Wash y si me ha convencido mi experiencia con la marca.

16 dic. 2018

Boots Botanics Organic Hydrating Day Cream


Pocas cosas me gustan tanto cuando viajo al extranjero como curiosear en supermercados o perfumerías, me encanta comprar comida o cosméticos que no se encuentran en mi país, esto me ha pasado desde mis primeros viajes de cría cuando compraba hasta pastas de dientes de sabores extravagantes y ahora, tal vez con más conocimiento, me sigue pasando igual y compro desde una crema facial a una bebida de aloe.

En Reino Unido siempre me ha encantado perderme en Boots, la famosísima cadena de droguerías-perfumerías en la que me podría pasar mucho tiempo curioseando todo, lamentablemente en mi última escapada iba a contrarreloj con el tiempo medido y no me pude explayar a gusto pero iba a tiro hecho para echar un ojo a la gama de cosmética natural que tienen dentro de sus líneas “Botanics”, conmigo se vinieron un par de productos y de su hidratante de día os voy a hablar hoy.

9 dic. 2018

Inuit champú volumen nº 7


No os voy a contar de nuevo mi pasión desde hace un par de años por los champús sólidos naturales, me encanta el formato tan ligero y cómodo (sí, sí, ¡cómodo!) que además deja cero desperdicios en la basura y aunque yo no soy una abanderada del zero waste si se puede echar una mano mejor que mejor.

Aunque a estas alturas ya se me debería haber pasado os confieso que me da un ataque de ansia viva cada vez que encuentro un champú sólido interesante y tengo que traerlo conmigo a casa sin dudarlo para probarlo, por eso no es raro que tenga dos y hasta tres champús en uso ¡todos sólidos! que voy variando según las necesidades de mi pelo a lo largo del mes.

¿Cómo no me va a dar el ansia si veo un champú que promete dar volumen a mis pelos plumosos?, ¿un champú con arcilla que ayude a que me dure un poco más de tiempo limpio el pelo?, ¿y si encima contiene mi adorado aceite de geranio? (y ya me empiezan a hacer chiribitas los ojos pensando en el olor)… vamos, que me vi obligada a comprarlo señor juez, yo me declaro completamente inocente de los cargos de acaparadora ansiosa de champús sólidos.

2 dic. 2018

Swanicoco Refine Ferment Bifida 99 First Essence


Sabéis que la gama de productos en la cosmética coreana es enorme y a veces los matices son tan sutiles que una piensa en cuanto habrá de realidad y cuanto habrá de marketing y en el caso de las “primeras esencias” eso me sucede a mí, no acabo de ver claros los matices entre una primera esencia y una esencia “normal”, más allá de que unas puedan tener una textura más ligera que las otras, porque habitualmente sus fórmulas son muy parecidas.

Las primeras esencias se usan tras la limpieza facial y en ocasiones incluso antes del tónico, digamos que son como un golpe de hidratación y nutrición para que la piel se recupere de la “agresión” que supone la limpieza (entre comillas, claro) y dejarla preparada para los tratamientos posteriores, que pueden incluir otra esencia más contundente, serums, ampollas, cremas…

Hasta ahora lo que he usado siempre en mis rutinas han sido “primeras esencias”, aunque tengo alguna duda con la de Whamisa que ni siquiera se llama esencia sino toner aunque para mí es una esencia de toda la vida… en fin, un poco lioso pero quedémonos con lo importante: compré esta esencia porque contiene un 99% de fermentados que tanto suelen gustar a mi piel y además aún no había probado nada de la marca de cosmética coreana natural Swanicoco y me picaba la curiosidad.

Ahora os cuento si me ha enamorado tanto como otras esencias que he utilizado anteriormente.