Conozco hace años la marca Weleda y he usado distintos productos suyos,
entre ellos varios geles-cremas de ducha y no todos me han enamorado, pero
probé esta variedad de espino amarillo en un alojamiento que defiende
activamente lo natural en todas sus vertientes,
incluido el cuidado de la piel, y me encantó el olor, me gustó tanto que cuando
volví a casa decidí comprarlo para usarlo más tiempo de manera continuada y ver
qué tal me funcionaba.
¿Merece la pena gastar un poco más en esta crema de ducha
certificada natural?, ¿se nota de verdad la diferencia?, os cuento mi experiencia
y punto de vista.



